LA LECTURA EN NUESTRA COTIDIANIDAD: EL ANÁLISIS TEXTUAL COMO PARTE DE LA VIDA
En las carreteras? Es claro que sin leer no podríamos entender el mundo y sería difícil la comunicación con otros a grandes distancias donde nuestra voz no llega. Pero ¿Qué pasa si leemos, pero no analizamos aquello que leímos? Podríamos incurrir en errores graves, desde confundir un número telefónico y llamar a otra persona, hasta errores letales.
Nuestro mundo está rodeado de signos, símbolos y herramientas que nos permiten comunicarnos y enviar señales a otros, así logramos una armonía en nuestras relaciones e interacciones sociales. En el caso de leer y analizar textos es lo mismo, ya que el objetivo de este último es comunicar algo a un interlocutor, en este caso el lector, por medio de las palabras escritas. Los textos nos han permitido avanzar en nuestra cadena de comunicación ya que antes, cuando no existía la escritura, era difícil emitir mensajes a distancias largas y tomaba mayor tiempo. Ese problema logró solucionarse con la llegada de la escritura, los medios de comunicación masiva y la tecnología.
Ahora nos enfrentamos con otro problema: el análisis de textos.
Debemos tener en cuenta que el texto es una unidad de carácter lingüístico con una finalidad determinada (informar, entretener, disuadir, conmover, etc.) y se emite bajo una situación concreta. Por ello, a diferencia de la palabra oral que es espontánea y tiene mayor rango, la palabra escrita requiere de mayor atención y cuidado a la hora de ser analizada, ya que contiene una estructura más compleja:
- Estructura semántica: Se refiere al sentido o forma general del texto; en ella las ideas se encuentran ordenadas.
- Estructura sintáctica: Es la organización formal del texto, donde las ideas toman una jerarquía.
- Estructura pragmática o comunicativa: Es la relación de los elementos de comunicación que se encuentra en el texto, como por ejemplo las exclamaciones que son representaciones de lo que, en lo oral, sería un gesto de admiración.
Aunque no lo creamos, todos estos elementos de la estructura de textos los percibimos en corto tiempo, a partir de un buen y entrenado análisis. Y ¿Qué nos permite esto? Una mayor madurez intelectual, demostrar nuestra capacidad lingüística y fortalecer competencias del lenguaje. Así mismo, fortalecemos nuestra capacidad de argumentación, ya que al analizar un texto e identificar sus elementos centrales interactuamos con ellos y los adquirimos, luego en el momento de escribir y argumentar oralmente el análisis lo hacemos con fluidez, apropiación y en menor tiempo.
¿Qué requerimos para un análisis textual?
En primer lugar, necesitamos hacer una lectura comprensiva del texto, ya que con ella partimos de las ideas globales. Luego realizamos un primer resumen y miramos nuestra capacidad de síntesis y recogemos lo esencial del texto. En tercer lugar, realizamos un esquema donde medimos nuestra capacidad de abstracción y descomposición del texto. Finalmente, realizamos un comentario o valoración lo que nos permite aumentar y fomentar nuestro espíritu crítico, así como hacer juicios coherentes a lo plasmado en el texto.
En el momento de la lectura se aconseja que primero demos una primer lectura, luego de esta identifiquemos palabras desconocidas y las busquemos en un diccionario, realicemos una lluvia de ideas de aquello que retuvimos, posteriormente hacer una segunda lectura donde subrayamos la idea principal de cada párrafo, con estos elementos comenzaremos una construcción de esquemas donde destaquemos las palabras clave hasta que, finalmente, con las herramientas obtenidas realicemos un resumen.
La finalidad del análisis textual es comprender el sentido global de los textos y de cada una de sus partes, así reforzamos nuestras competencias lingüísticas, del mismo modo aprendemos de una manera práctica, lúdica y rápida para nuestra vida diaria.
Cibergrafía:
Urbina, R(s.f.) El análisis de texto. Urbinavolant. Recuperado el 28 de mayo de 2021 de https://urbinavolant.com/archivos/lengua/comtexto.PDF